El queratocono es una enfermedad que deforma progresivamente la córnea, haciéndola adoptar una forma cónica en lugar de la curvatura esférica normal. Afecta principalmente a jóvenes y, si no se detecta y trata a tiempo, puede llevar a una pérdida de visión significativa. Sin embargo, diagnosticado de forma precoz, tiene soluciones efectivas para frenar su avance y mejorar la visión.

¿Cómo se manifiesta el queratocono?

Al principio, los síntomas pueden confundirse con una miopía o astigmatismo que no se corrige bien con gafas. La persona nota visión borrosa, distorsiones, halos alrededor de las luces o necesidad de cambiar la graduación con frecuencia. Si estos signos aparecen en un joven y la prescripción no se estabiliza, hay que descartar queratocono.

Diagnóstico: la topografía corneal es clave

El diagnóstico de queratocono se realiza principalmente con topografía corneal y tomografía de alta resolución. Estas pruebas permiten mapear con exactitud la forma y grosor de la córnea y detectar irregularidades que no son visibles con los test habituales de agudeza visual.

Señal de alarma: Si un joven entre 15 y 30 años cambia de graduación con frecuencia o no consigue buena visión con gafas, hay que hacer topografía. El queratocono incipiente es difícil de detectar sin esta prueba.

Fases del queratocono y opciones de tratamiento

El enfoque terapéutico depende de la fase en que se encuentre la enfermedad:

  1. Fase inicial (inestable o progresiva): El tratamiento de elección es el cross-linking corneal (CXL). Se aplica riboflavina (vitamina B2) y luz ultravioleta sobre la córnea para reforzar los enlaces entre las fibras de colágeno y frenar la progresión. No mejora la visión, pero detiene el avance.
  2. Fase intermedia: Además de frenar con CXL, se pueden implantar anillos corneales (ICRS) para regularizar la forma de la córnea y mejorar la calidad visual. Con frecuencia permiten volver a usar gafas con buena corrección.
  3. Fase avanzada: Cuando la córnea está muy deformada y adelgazada, el trasplante de córnea es la única solución. Las técnicas actuales permiten trasplantar solo las capas afectadas (trasplante lamelar), con mejor recuperación y menor riesgo de rechazo.

¿Puede operarse con LASIK alguien con queratocono?

No. Es una contraindicación absoluta. El LASIK elimina tejido corneal, y en un ojo con queratocono eso podría provocar un colapso corneal y una pérdida de visión grave. Por eso en toda consulta de cirugía refractiva se realiza topografía: para descartar esta patología.

Pronóstico con tratamiento precoz

La mayoría de pacientes con queratocono detectado a tiempo pueden mantener una buena calidad de vida. El cross-linking es eficaz para estabilizar la córnea en el 90-95% de los casos cuando se realiza en la fase activa de la enfermedad. Cuanto antes se interviene, mayor es la córnea que se puede preservar.

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